Recuerda

miércoles, 15 de agosto de 2012

Nuestro oficio camarada Chino Valera




Ciertamente nuestro corazón terco e izquierdo que late junto al pueblo no dejara de bombear sangre para regar la tierra preñada de semillas de libertad.
Nuestra tristeza y alegría, amor y odio son el combustible de nuestra lucha.
Ciertamente camarada Chino Valera tanto usted como yo podemos caer abatidos,
pero jamás serán arreadas nuestras banderas rojas y negras, banderas rojas y amarillas.
Jamás será arreada nuestra poesía,
Porque jamás dejara de soplar el viento que hace hondear  nuestras banderas y volar nuestros versos,
Ciertamente camarada Chino Valera jamás la canción tuvo un punto final,
Es que tu canción forja trincheras, nutre corazones, robustece ideas y aviva llamas.
tu canción se condensa como barricada y catapulta.
Tu verso es cobija tejida por manos de obreras que protege a los niños del frió capital.
Las manos obreras jamás dejaran de tejer tus poemas ni mis poemas,
Porque esas grandes manos obreras tomaran el ultimo hilo de tu verso y mi verso
Tomaran el último hilito de tantos versos como los de Ali Primera y Aquiles Nazoa, como los de Víctor Jara y Violeta Parra y de tantos otros versos que quedaran entretejidos en la cobija más grande, tierna y amorosa que ha conocido la humanidad
Ciertamente camarada Chino Valera tu cantaras junto a tantos por mil años y más. 

Carlos Rodriguez

miércoles, 8 de agosto de 2012

Para la caratula de un buen libro. ;)



Digamos que cada uno de nosotros nace con una espada, pero sin filo, con el pasar de los años unos deciden hacerse de las herramientas para afilarlas, otros prefieren olvidar que tienen espadas y hasta deciden canjearlas por otras piezas cuyo valor es incierto. Esa espada sirve para cortar cadenas pero a su vez es un arma eficaz para la construcción de cosas nuevas.
Quiero que tengas esa espada siempre empuñada, no la vendas ni la cambies.
Esa espada es la conciencia y no existe mejor piedra de afilar que un buen libro.
Afila tu espada y ponla a 

disposición para cortar

 cadenas y grilletes.




Carlos Rodriguez